Creciendo Organizaciones de Base en Mesoamérica
A medida que los efectos de los cierres de USAID, las deportaciones y los cambios económicos se extienden por Mesoamérica, nuestro trabajo para fortalecer las organizaciones locales se ha vuelto aún más vital.
En los últimos dos años, nos hemos asociado con la Alianza Clima y Uso de la Tierra (CLUA) y la Coordinadora de Mujeres Líderes Territoriales de Mesoamérica (CMLT) para apoyar a las organizaciones comunitarias en el fortalecimiento de su capacidad institucional.
De México se contó con la participación de la Asociación Regional de Silvicultores del Totonacapan (LIMAXTUM); y de Guatemala la Asociación de Mujeres Agrícolas Santa Marta para el Desarrollo de San Sebastián (AGRIDESEM), la Asociación de Promotores Agroecológicos de Jalapa (ASOPROAJ) y la Cooperativa Agrícola Integral Unión Huista.
Durante el proceso, estas organizaciones realizaron un diagnóstico de sus necesidades y fortalezas, desarrollando planes estratégicos a largo plazo con la orientación de facilitadores locales.
“Actualmente estamos facilitando procesos de fortalecimiento organizativo que implican establecer con las organizaciones qué condiciones se encuentran, cuáles son sus retos... establecemos el nivel de avances que tienen, pero también identificar aquellas limitaciones o aquellas barreras que no les están permitiendo crecer. Trabajamos con la gente de la organización para definir qué hacer para resolver esas problemáticas y también de ahí surge el plan estratégico como tal, que son para 4 o 5 años.” - Magdalena Ixquiactap Tuc, Facilitadora Regional, Guatemala
A corto plazo, los participantes salen de este proceso con una hoja de ruta clara y estratégica que les permite fortalecer su organización y lograr objetivos concretos.
A largo plazo, este esfuerzo forma parte de la construcción de una estabilidad más amplia en la región. En última instancia, construir organizaciones estables y arraigadas forma parte de la construcción de comunidades estables y arraigadas. Los planes estratégicos de las organizaciones participantes se orientan hacia esta visión a largo plazo, centrándose en el desarrollo de economías sostenibles, la práctica y expansión de la agroecología, la regeneración de las especies nativas y la revitalización de las prácticas culturales y los idiomas locales.
A través de la fuerza de sus organizaciones, nuestros socios trabajan por la soberanía de sus pueblos.
Desde la creación de sistemas alimentarios locales sostenibles hasta la protección de la biodiversidad local, estas organizaciones están aumentando su capacidad para satisfacer las prioridades de la comunidad utilizando sus propios activos y conocimientos, en sus propios términos.
Y esto es sólo el principio. Este mes finaliza el programa piloto con las cuatro primeras organizaciones, pero esperamos poder replicar el programa con muchas más. Nuestros socios también compartirán las metodologías y enseñanzas del proceso con organizaciones más pequeñas a las que apoyan, ampliando el esfuerzo a través de redes de base.
Creemos que las soluciones más duraderas a los retos de la región provendrán de las organizaciones de base – sólo tenemos que ayudar a proporcionarles los recursos que necesitarán para crecer.